miércoles, 2 de noviembre de 2016

"La corte del faraón", de José Luis García Sánchez

La corte del faraón es una película que reúne a la perfección los elementos que caracterizan el cine de José Luis García Sánchez, su director, y el de Rafael Azcona, su guionista. Tanto juntos como por separado han sido capaces a lo largo de su dilatada trayectoria de transmitirnos una visión de la realidad eminentemente crítica, aunando un sentido del humor lleno de ironía y de múltipes sentidos junto a una ejemplificación de los valores a través de la cotidianeidad.

En esta película, en la que hay un metarrelato, una mise en abîme, la opereta La corte del faraón, de Perrín y Palacios, les sirve a los autores para hacer una dura crítica a la censura y a la sociedad de la posguerra española. Los personajes se duplican dentro del escenario y, fuera de él, en todo el relato que se realiza en la comisaría. La luz y la música del escenario, con altas cargas eróticas, tanto en la imagen como en el subtexto de las letras de la opereta, se contrapone a la oscuridad y el caos de la comisaría, donde reina el absurdo de un policía, obsesionado por las ofensas al Generalísimo, y un sacerdote, catedrático de ética con unas normas morales bastante elásticas. Y donde todo aparece aderezado con una paella de encargo.

El protagonista de nuestro ciclo, Fernán Gómez, es un secundario con un rol muy diferente al del resto de películas que hemos visto. Sus apariciones son fugaces, pero mostrando su alto nivel actoral, siempre preciso, con esa voz bien modulada, bien dirigida y haciéndose grande cuando el papel lo requiere, a la vez que sabiendo dar el contrapunto a los compañeros de plano.

Tras el visionado, algunos pensabais que había cosas que no habíais comprendido por el uso del lenguaje y, quizá, el contexto demasiado local. A otros les costó entrar en este musical en el que las escenas hay que leerlas siempre con su doble sentido. A otros les gustó, viendo las dificultades de estrenar en 1985, ¡diez años después de la muerte del dictador!, una película que antes habría sido prácticamente imposible hacer.

Para que podáis seguir la presentación, os la dejamos aquí:



sábado, 22 de octubre de 2016

"Ninette y un señor de Murcia", de Fernando Fernán Gómez

En nuestra última sesión, Ninette y un señor de Murcia sustituyó a la película prevista, La mitad del cielo. En esta película pudimos ver a un Fernán Gómez joven, en la plenitud de su trabajo como actor y en una demostración de sus grandes cualidades como director.

La película, basada en la obra homónima de Miguel Mihura, utiliza, tal y como comentábamos en nuestra presentación, el humor para hacer una profunda crítica de la sociedad española de los años 60: la emigración, la mentalidad provinciana, el posicionamiento político, el conformismo, etc. Todos ellos elementos que preocupaban tanto a Mihura como, sobre todo, a Fernán Gómez.

Hay que destacar el magnífico trabajo de todos los actores, sobresaliendo entre todos ellos Fernán Gómez y Aurora Redondo, que hacen creíble una situación tan teatral y que con su maravillosa dicción ayudan a comprender perfectamente ese lenguaje dramático que Mihura pone en escena.

Es cierto que la obra es muy teatral, adaptada al estilo del cine de la época, con pocos exteriores y, además, muchos de ellos logrados con efectos especiales, muy parecidos a los que utilizaba Hitchcock: encadenados con imágenes sobre fondos superpuestos. A algunos el final se les hizo largo y repetitivo, pero, como luego pudimos discutir en el debate, era un efecto perfectamente buscado. La claustrfobia que provoca es la misma que provocaba la sociedad franquista para los españoles. Todos teníamos muy presente la película El ángel exterminador, de Luis Buñuel, esa fiesta de la alta sociedad mexicana de la que nadie puede salir.

La película, como señalasteis, desprende sutilezas, críticas solapadas al régimen: sorprenden planos excesivamente sensuales o alegatos marxistas-leninistas que han superado el filtro de la censura. Quizá porque, como comentabais, el discurso superficial de la película muestra que, al final, la sociedad francesa no es para tanto. Además todo el conflicto planteado es resuelto con el recurso de la boda católica que libera a los protagonistas de su culpa y de su mala conciencia.

Así que para que podáis seguir reflexionando con la película, os dejamos la presentación:


sábado, 8 de octubre de 2016

"La lengua de las mariposas", de José Luis Cuerda


 El pasado jueves compartimos la sesión dedicada a La lengua de las mariposas, la delicada obra del director José Luis Cuerda, sobre los relatos del escritor Manuel Rivas. En esta entrega de nuestro curso, nos enfrentamos al Fernán Gómez, actor, en un papel lleno de credibilidad y de verdad. Este maestro de la República es un buen arquetipo del modelo de educación que se pretendía transmitir desde el estado: tolerante con los alumnos, transversal en cuanto a las materias y, sobre todo, humana, teniendo muy presente que el conocimiento pasa también por planteamientos éticos y morales.

Para algunos el planteamiento moral que se quería transmitir era fácil, arquetípico como intentábamos transmitir desde la presentación. Y todos descubrimos que los cambios en el sistema educativo precedente eran evidentes y el director apostaba por ellos de manera militante. 
Algunos hablasteis de las relaciones de la película con otros filmes, como La vida es bella, de Roberto Benigni (Silvia nos ha dejado esta imagen): 

Hablamos también de la similitud con otras películas del mismo género, de las relaciones entre alumnos y profesores. Apareció el parecido cercano con Secretos del corazón, la película de Montxo Armendáriz, de la que podéis encontrar referencias en este mismo blog.

Reflexionamos también sobre la sociedad, y muchos destacasteis la hipocresía reinante y la sociedad tradicional que no había desaparecido a pesar de que la República pretendía imponer algo muy diferente. Llegamos a la conclusión de que las cosas no se pueden cambiar de un día para otro y los poderes fácticos: Iglesia, Dinero (el cacique) y Ejército (La Guardia Civil) hacían evidente la situación. Las clases sociales se mantenían en pugna con los nuevos valores que se propugnaban a través de la educación.

También hablamos de este niño, del que todos nos enamoramos, y que en un mundo en el que los niños disfrutaban de pocos derechos, sin embargo nos ofrecía un halo de esperanza en el trato que todos le dispensaban.

Por último, nos impactó la luz, esa ambiéntación y esa fotografía que a algunos os recordaba al Impresionismo y que realmente apuntaba a los cuadros del pintor holandés Vermeer, de quien tanto José Luis Cuerda como Manuel Rivas son verdaderos devotos.

En definitiva, una sesión en la que pudimos disfrutar de la forma de hacer cine de los 90: clasicismo al servicio del texto y un actor magnífico: Fernando Fernán Gómez.

Aquí os dejamos la presentación para que podáis volver sobre ella:


miércoles, 14 de septiembre de 2016

NUEVO CURSO "LA VIDA ES CINE": FERNANDO FERNÁN GÓMEZ

EL PRÓXIMO JUEVES 29 DE SEPTIEMBRE A LAS 18H30 comienza la nueva edición de La vida es cine, dedicada en esta ocasión a Fernando Fernán Gómez.

Un recorrido por la carrera de este director, actor y guionista, una de las grandes figuras del cine en España. Durante el curso analizaremos algunos títulos esenciales en su trayectoria en cada una de las diferentes facetas en las que destacó.
El programa del curso atiende a una distribución de contenidos y géneros, intentando combinar, ante la gran diversidad de su producción, películas más intimistas con películas más corales, buscando un equilibrio en la percepción de la cinematografía de nuestro protagonista.






En este enlace puedes ver el CALENDARIO E INSCRIPCIONES




viernes, 11 de marzo de 2016

LA ALTERNANCIA: Los primeros 2000. De "Siete mesas de billar francés" a "Mataharis"

Ayer nos enfrentamos a la primera década de los años 2000, a la alternancia en el poder, del PP de José María Aznar al PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero. El crecimiento económico basado en la construcción, la guerra de Irak, los atentados de Atocha o la preocupación por lo social, son algunos de los hitos de este período.
Por otro lado, nuestro cine se muestra plenamente establecido. A los clásicos Berlanga, Borau o Fernán Gómez, que por razones biológicas dejan de dirigir, los van sustituyendo los Almodóvar, Trueba o Vicente Aranda, con su magnífica Juana la loca. Los que a finales de los 90 comenzaban a despuntar, en la primera década de los 2000 se consolidan: Médem, Albaladejo, Amenábar, con su oscarizada Mar adentro. Y aparece una nueva generación de realizadores más preocupados por el cine en su concepto, con productos intimistas como es el caso de Cesc Gay con En la ciudad, o con películas de género, como en el caso del thriller con la magnífica Caja 507, de Enrique Urbizu.
Pero, sin duda, son las mujeres las que más tienen que aportar en esta década: La vida sin mí, de Isabel Coixet; Siete mesas de billar francés, de Gracia Querejeta, o Te doy mis ojos y Mataharis, de Iciar Bollaín.


Aquí os dejamos la información sobre este período, junto con una presentación de Gracia Querejeta y sus Siete mesas de billar francés:





El azar y las circunstancias, como decía el filósofo español Ortega y Gasset, nos llevaron a analizar Mataharis, la película de Bollaín, que reflejaba muy bien un cine social hecho por mujeres, en el que la descripción de la realidad no se detiene en maniqueísmos vanos

Tuvimos un arco muy diferente de opiniones. A algunos les había encantado, les parecía una hermosa película hecha por mujeres, con personajes femeninos muy bien definidos, donde se combinaba a la perfección la vida familiar con el mundo laboral. Se incidía en el trabajo de las actrices y la importancia de la música en el desarrollo de la trama.
A otros, la película les pareció demasiado pegada a la cotidianidad, demasiado cercana a nuestra propia vida, sin sorpresas. Una película que se recuerda a la perfección en un segundo visionado, pero de la que seguramente no guardaremos una imagen indeleble en nuestra memoria.
A algunos les había emocionado, probablemente porque los personajes que crea Iciar Bollaín son de carne y hueso y se parecen tanto a nosotros que nos recuerdan que nuestras vidas también valen mucho la pena.
Hubo referencias a los momentos de decisión ante el futuro, la importancia de estos personajes para arriesgar su modus vivendi tal y como es o sus puestos de trabajo por razones éticas o emocionales.
Finalmente, reflexionamos sobre el universo de lo femenino y de lo masculino, de la sorpresa en la reacción de algunos hombres y del punto de vista equidistante de la directora.

Aquí os dejamos también una presentación sobre la película y su directora para que podáis profundizar un poquito más en lo que Mataharis nos contó:


lunes, 7 de marzo de 2016

Los años 90: Tiempos modernos



En nuestra pasada sesión tuvimos la oportunidad de (re)descubrir una de las joyas del cine español de los últimos veinte años. El tiempo ha pasado, pero la película se sigue mostrando viva, intensa y, desgraciadamente, actual.
 
Nada en Solas es gratuito o superfluo y por ello la película emociona a todos los que la ven por primera vez  y  sigue emocionando, como me dijisteis algunos de vosotros que ya la habíais visto, en cada nuevo visionado y cada vez se descubren nuevos matices que nos acerca cada vez más a las historia de estas personajes y sus respectivas soledades.

Pero recojamos algunas de las cosas que pudimos poner en común.

Vayamos por parte:

Los temas
 
La soledad
A todos nos pareció evidente que el gran tema de la película es la soledad y no fue necesario profundizar mucho en los ejemplos: todos los personajes están solos. Pero alrededor es este tema pudimos entresacar otros al menos igual de importantes.
             
La falta de comunicación entre generaciones de mujeres
Aunque en principio todos pensamos que el problema de comunicación lo tiene María con su madre, consideramos también que a Rosa, la madre, le afecta el mismo problema pues ha sido incapaz de hablar con su hija de sus sentimientos ni de su vida.

Las diferentes actitudes hacia la vida de las distintas generaciones de mujeres
Resignación fue la palabra que a todos nos vino a la mente al pensar en la actitud de la madre frente a la vida, pero no solo resignación sino también abnegación, dulzura y altruismo y posiblemente esta características son las que al final pesan más en el personaje.

Otro ejemplo de esa abnegación materna, aunque fugaz, la vemos en el autobús que lleva a Rosa al hospital: una madre que acompaña a su hijo enfermo y dulcemente se ocupa de él dándole agua de beber de una botella y limpiándole la boca con un pañuelo.

La actitud de María no está tan clara, al menos al principio, porque aunque su personaje no se resigna y no acepta el autoritarismo paterno, en realidad lo único que hace es escapar, refugiarse en la bebida, en una actitud negativa hacia el mundo y caer en los mismos errores que su madre, incluidos los errores con los hombres y los malos tratos.

La violencia de género
Es el lazo de unión silencioso entre la madre y la hija. Está presente desde el principio hasta el final.
Recordamos un diálogo entre el vecino y Rosa en el momento en que se están despidiendo cuando ésta vuelve al pueblo
 
Rosa: Es usted un hombre bueno. Su mujer tuvo mucha suerte.
Vecino: No se crea, la hice sufrir mucho.
Rosa: ¿Pero usted la quería?
Vecino: Sí, pero a pesar de ello muchas veces…
Rosa: ¿Le pegó usted alguna vez?
Vecino: ¡No por dios, eso nunca!
Rosa: Tengo yo razón. Es usted un buen hombre

 Las frustraciones personales
Para todos el personaje que carga con frustraciones personales es María porque aunque la madre y el vecino también las tienen (un mal matrimonio, ella; ausencia de hijos, él) ambos han sabido superarlas, pero María cuando la conocemos está enfadada con el mundo porque no ha podido estudiar, no ha podido desarrollarse como persona, no tiene nada ni a nadie.

La pobreza
La pobreza es evidente en la película y la casa de María nos pareció el ejemplo más evidente. Pero también el barrio, las trabajadoras de la limpieza que quieren llevarse las sobras de la fiesta, etc.

La marginalidad
Finalmente hablar la marginalidad resultó muy interesante. En la película vemos varios ejemplos de esa marginalidad: la misma casa de María, el barrio con drogadictos y prostitutas; pero como algunos notasteis en la escena de la mendiga y María separadas por las vías del tren, ésta se ve reflejada y es en ese momento en el que María toma conciencia del camino que ha emprendido hacía la marginalidad y/o la autodestrucción lo que hace que reaccione.


La forma de Solas
De todos los aspectos formales de la película, nos centramos fundamentalmente en dos: el lenguaje y la mirada.

El lenguaje
Sobre el lenguaje y su función en Solas, fundamentalmente los personajes lo utilizan para atacar o esconderse, ya vimos un ejemplo durante la presentación, pero como vimos la película está llena de ellos

María: Usted si volviera a nacer, ¿qué cambiaría?
Rosa: Yo… si volviera a nacer… no cambiaría nada más que una cosa.
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Camionero: Si lo que necesitas es una polla, yo te presto la mía. Hasta ahí llega nuestra relación ¿Está claro? Y te voy a decir otra cosa: para ser madre hace falta ser mujer de una vez y tú solo eres media mujer porque la otra media está alcoholizada.
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Camarero: ¿Podrá sola con ella? Mire que yo estoy acostumbrado a tratar con borrachos.
Rosa: Yo también, no se preocupe.
En definitiva toda la película está llena de diálogos directos, punzantes o como en el último ejemplo diálogos que con pocas, poquísimas palabras nos dicen muchas cosas.

Pero alguien comentó que no todo el lenguaje de la película está hecho para atacar o para esconderse. El ejemplo son las palabras del vecino a María durante su enfrentamiento. Escena y lenguaje que os gustó mucho tanto por la integridad moral del personaje como por el lenguaje que utiliza que fue definido como antiguo, de otra época, bello y dicho casi como un monologo teatral:

Vecino: Señorita, le juro por Dios y por mi palabra de hombre y por la tumba de mi difunta esposa que nada de lo que dije fue con la intención de burlarme o con el propósito de tratar a la ligera un tema tan delicado como es traer un niño a este mundo. Sepa que todo lo que dije iba en serio. Yo solo tuve un hijo y muriose de pequeñín, por lo tanto como es de comprender, yo nunca pude tener nietos, es decir, nunca pude ser abuelo. Con esto lo que quiero trasmitirle sin más rodeos es que me haría mucha ilusión ser abuelo y que estaría dispuesto a correr con la parte de responsabilidad que en tal caso me corresponda. No tengo más que decir.

La mirada

Como dijimos en la presentación la mirada en Solas es fundamental. Las dos actrices tienen una gran expresividad en sus miradas, sin embargo es a través de la madre que vemos la realidad. Rosa es una mujer que analfabeta, que “lee” observando la realidad. Es a través de la mirada de la madre que vemos el desorden (alguien dijo desolación) en que se encuentra la casa de María y es también a través de la última mirada de Rosa, antes de volver al pueblo, que volvemos a ver la casa de su hija, ahora sí limpia, ordenada y con flores en las macetas. La mirada de la madre ha ordenado la realidad y la vida de su hija.


Los personajes de Solas
Para terminar hablamos de cómo se relacionan entre sí los tres personajes de la película y sobre todo nos preguntamos qué se aportan mutuamente.

En el caso de la madre consideramos que la madre aporta amor a su hija y que ejerce una función de rescate emocional sobre ella. En el caso de María alguien comentó, muy acertadamente, que ella devuelve a Rosa su papel de madre.
Rosa es alivia la soledad del vecino y este muestra a Rosa que otra vida es o hubiera sido posible.
En el caso de María y el vecino, este más allá de ejercer la futura función de ‘abuelo adoptivo’, es el desencadenante que permitirá a María abrirse por primera vez en la película. Toda la contención narrativa del personaje de María se rompe en la escena de la lubina, que por fin cumple su función. María va a continuar la labor iniciada por su madre en el alivio de la soledad del vecino, al cual no solo le dará compañía sino también una hija y una nieta.


Aquí tenéis la presentación del aspecto sociopolítico de la España de los años 90 y el cambio que empieza a producirse en el cine español de esa década.


Y esta es la presentación específica de Solas



Y para terminar incluimos una entrevista con el director de la película Benito Zambrano





 
                                                   

domingo, 28 de febrero de 2016

AÑOS 80: AIRES DE LIBERTAD. "Mujeres al borde de un ataque de nervios"

En la sesión del pasado jueves disfrutamos de los nuevos tiempos, de la España de los 80, y la sala reflejó el efecto Almodóvar. Las risas eran las mismas que las que se pudieron oír en los cines en los que se proyectó la película en 1988. 
Tras el oscurantismo del franquismo y la dura oposición interna y externa de los contrarios al régimen, la juventud tenía ganas de liberarse, de transgredir, de vivir y disfrutar de lo que el cambio ponía en sus manos. El cine de Almodóvar nos trajo no sólo aires de libertad (como dice la letra de la canción de Ana Belén, "La puerta de Alcalá"), sino que vino acompañado de un movimiento cultural lleno de frescura y creatividad: música, cine, pintura, diseño. La explosión de luz, color y anticonvencionalismos que muestran los primeros filmes del director manchego son los mismos que gritaban desde sus diferentes espacios, Radio Futura, las Costus, Alaska y los Pegamoides, Dis Berlin o Paloma Chamorro. Eran los aires de La Movida Madrileña.


Una película con un guion magnífico, decíamos al final de la sesión. El absurdo y el vodevil como se hacía en el cine americano. Una parodia perfectamente construida, muy medida, con un ritmo que nos conduce a lomos de una moto a salvarnos de un atentado terrorista. Una época diferente que sin duda supuso un salto enorme para una España que salía de 40 años de franquismo. Risas, música, amor e identificación con Pepa, y esos hombres que nos acaban poniendo al borde del ataque de nervios. Una joya.

Aquí está la presentación sobre los años 80:






Y para seguir disfrutando de Almodóvar una presentación sobre su cine y sobre la película:





Para todos aquellos que se quedaron con ganas de ver todo el panorama cinematográfico de los años 80, les enlazamos con el programa "Ochéntame otra vez", del que ya vimos un fragmento:


domingo, 21 de febrero de 2016

Años 70: La transición. Furtivos


Con la tercera sesión de nuestro curso de cine llegamos a los años 70. Década irremediablemente marcada por la desaparición física de Franco, como muchos de vosotros apuntasteis. Muerte que se sitúa casi, casi en el centro de la década marcando poderosamente los años inminentemente anteriores y los posteriores.

Con respecto a los años precedentes conocimos un término que se usó para designar los años que van desde el final de los años 60 hasta la muerte de Franco: Tardofranquismo. Periodo convulso, con una sociedad que vislumbra el final de un régimen en descomposición pero aún manejando los resortes de la represión y la violencia.

Todos supimos ver que descomposición (moral), represión y violencia son los ejes fundamentales por los que transita Furtivos. Aunque estuvimos de acuerdo en que era una buena película, su visión evidentemente no es fácil por eso, para aligerar el sentimiento opresivo nos dejó oímos la canción España Camisa Blanca de mi Esperanza, que además nos sirvió para centrar el debate porque la poesía de Blas de Otero nos deja imágenes que de alguna forma u otra encontramos en Furtivos.
Estos son algunos de los elementos que se señalaron durante el debate:

-        ‘Paloma buscando cielos más estrellados’
-        ‘La pena deja plomo en las alas’
-        ‘La muerte siempre presente nos acompaña en nuestras cosas más cotidianas’
-         ‘Navaja, barro’
-        ‘Nos dejó el hambre y se llevó el pan’
 
Y claro, el verso que no se le escapó a nadie:

-        ‘A veces madre, siempre madrastra’

 A partir de la unión de la imagen ‘España’ y ‘madrastra’ no fue difícil establecer una clave de lectura simbólica de la película y la función metafórica que los personajes cumplen.

Martina = España
Ángel = El pueblo
Santiago = El poder civil
Milagros = La libertad

Se señaló la inconsistencia y estupidez de Santiago, el gobernador, y que a pesar de que ‘es tan tonto como parece’ (en palabras de Martina), es quien manda, hace y deshace como quiere, lo vemos siempre rodeado de secretarios, subsecretarios, directores y, sobre todo, de las fuerzas del orden. En definitiva, aunque cretino, maneja los resortes del poder.

Me resultó muy interesante que al comentar el carácter de Ángel, sus motivaciones, vacilaciones, deseos, etc., parecía que se estuviera hablando, no de un personaje, sino de las aspiraciones de la sociedad española previa a la muerte de Franco. La aspiración a la libertad centrada en el personaje de Milagros.

Y finalmente el personaje de Martina, la madre madrastra, castradora, que se resiste a cambiar, inmóvil en su bosque, devoradora de sus hijos, opresora: algunos relacionasteis la escena en que apalea a la loba con la foto de un policía antidisturbios que vimos en la presentación.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En definitiva esa España que nos pone ‘plomo en las alas’ y que se niega a progresar… pero que, como veremos en la próxima sesión, gracias a Ángel se vio obligada a cambiar y adaptarse a nuevos tiempos.








viernes, 12 de febrero de 2016

DESARROLLO Y TURISMO: CINE ESPAÑOL DE LOS AÑOS 60. "EL VERDUGO"

La segunda sesión del curso nos llevó al cine y la sociedad española de los años 60. Una España que se caracterizaba por el crecimiento económico y el boom del turismo y un cine que se movía en la esquizofrenia de las películas favorables al régimen o de mero entretenimiento, reflejo de esa época de playas, suecas y chiringuito, y de películas de alta calidad con un realismo esperpéntico y que dejó en la historia del cine español algunas de nuestras obras maestras: Viridiana, de Luis Buñuel; La tía Tula, de Miguel Picazo o La caza, de Carlos Saura, por nombrar sólo a algunas de las más importantes. La película que completó el curso fue una de esas grandes obras maestras El verdugo, de Luis García Berlanga:

 Como no podía ser de otra manera, los buenos cinéfilos saben reconocer una gran película. A todos nos gustó mucho y en el debate se escucharon muchos comentarios elogiosos y compartimoss un análisis un poco más pormenorizado de algunos aspectos de la película.
Se señaló esa capacidad de Berlanga para tratar un tema duro y difícil de una manera divertida, con ese humor negro tan español y que tan buenos resultados sigue dando.
En esta ocasión, vimos cómo la película reflejaba esa sociedad española del desarrollismo y del turismo, de la mentalidad tradicional y conservadora del franquismo que se tenía que enfrentar a la llegada de nuevas ideas que venían unidas proporcionalmente al dinero que los europeos se dejaban en nuestras playas.
Supimos ver también esa reflexión amarga que hace Berlanga sobre el peso del contexto social en el destino de las personas, que se ven atrapadas en una vida que quizá no les pertenece. Para algunos,  Amadeo es alguien que más allá de resignado o cínico es un ciudadano que se conforma con el trabajo que tiene ("total, si hay pena capital, alguien tendrá que ejecutarla").
Discutimos sobre el papel de la mujer en el personaje interpretado por Emma Penella, una Carmen dulce y manipuladora a la vez, y que de algún modo refleja cierta misoginia en el cine berlanguiano.
Al director no le gustaba el final, pero a nosotros nos parecía que no estaba mal, que recogía muy bien el espíritu de la película, aunque a algunos les hubiera gustado que ese final fuera más dramático, finalizando en aquella enorme habitación que atraviesa el cortejo de condenados. Sin embargo, nos hubiéramos perdidos ese epìlogo maravilloso y ese "No lo haré más", con el que alguno de vosotros hubiera titulado la película.

Para que podáis volver sobre el análisis de la época y del cine del momento, y para que penetréis un poco más en algunos contenidos de la película, os dejamos la presentación. Que la disfrutéis:

viernes, 5 de febrero de 2016

DE LA POSGUERRA AL DESHIELO (AÑOS 40-AÑOS 50): "LA TORRE DE LOS SIETE JOROBADOS"

Ayer comenzamos una nueva edición de nuestro curso "La vida es cine". En esta nueva entrega hemos querido hacer un recorrido por el cine español desde la década de los 40 hasta nuestros días, sin olvidarnos, en la última sesión, del cine que se hace en América.

Para empezar, tuvimos una dura sesión en la que nos enfrentamos con dos décadas determinantes para la evolución del cine en España, los 40 y los 50. Desde el surgimiento de la industria, tras un penoso conflicto bélico, la consolidación de un lenguaje nuevo que, a pesar de la autarquía, va llegando a nuestro país, hasta la entrada de nuevos productos y nuevas corrientes desde esa especie de exilio interior en el que se convirtió la labor de directores como Bardem, Berlanga o Fernando Fernán Gómez, entre otros. La década de los 50, la del deshielo, supuso para el gobierno franquista una entrada de aire fresco que se reflejó, de alguna manera, también en nuestro cine.

La película que nos acompañó en esta clase fue La torre de los siete jorobados, de Edgar Neville. Una película del año 1944 y que se sale de la norma del momento. No es un film bélico ni histórico, muchos menos religioso y el folclore que aparece podemos decir que es meramente testimonial. A pesar de su final feliz al modo "hollywoodiense", fiel reflejo de las experiencias de Neville en Estados Unidos, la película, basada en el libro homónimo de Emilio Carrere, y que como recordamos en la sesión fue completado por Jesús Aragón (el "negro" de la época), es una pequeña obra de arte de su tiempo: influencias del cine expresionista y gótico, aparición de la temática de lo fantástico o la hipnosis (Carrere se anticipa a los surrealistas en el libro), el papel de la ciencia, la estética mexicana, con la aparición de momias y calaveras. Todo esto, unido a una trama policial que mantiene al espectador entretenido y un gran trabajo de actores, con Antonio Casal (Basilio Beltrán) y Guillermo Marín (Sabatino) al frente, hacen de esta película una joya de la cinematografía española.

En general, tras el debate, la película nos gustó a todos. Sobre todo resultó entretenida. Algunos destacasteis que no refleja la situación real que se vivía en España. Es verdad, muestra un Madrid castizo, donde parece que todo el mundo es feliz, no tiene problemas para comer (incluso opíparamente) y la música de organillo y las canciones de la Bella Medusa acompañan la vida en una ciudad que cinco años antes todavía estaba en guerra y en la que la población vivió una de las situaciones más duras de la posguerra. Sin embargo, Neville nos muestra a esos jorobados y a ese tuerto de ultratumba que nos da mucho que pensar.

Para otros, el final feliz y la resolución rápida de la película fueron un poco inexplicables, con ese amor, casi platónico, de Sabatino por la sobrina de Robinsón de Mantua, y ese amor real de Basilio por Isabel, pero sin duda todos reconocimos el humor  de esa escena de cierre en la que Robinsón vuelve a su mundo llevándose a la Venus de Milo.

Para que podáis trabajar en el cuestionario que elaboramos en los grupos de trabajo y para que profundicéis en el cine y la sociedad de estas dos décadas, os dejamos la presentación. Disfrutadla:


 


miércoles, 27 de enero de 2016

NUEVO CURSO "LA VIDA ES CINE". HISTORIA DEL CINE EN ESPAÑOL: DESDE LOS AÑOS 40 HASTA NUESTROS DÍAS

Ya está abierta la inscripción para el nuevo ciclo del curso "La vida es cine". Hemos diseñado un programa  sobre la historia del cine en español desde los años 40 hasta nuestros días. Creemos que es muy interesante no sólo para conocer la cinematografía española, sino también para sumergirnos en el contexto cultural y social de cada época. Además, y gracias al cineforo, será un buen momento para hablar y compartir en español.

INSCRÍBETE Y DISFRUTA DEL CINE EN ESPAÑOL INSCRÍBETE AQUÍ