miércoles, 20 de abril de 2011

Los santos inocentes

Esta película de Mario Camus nos conmovió a todos. Es una película dura, muy dura. Dijisteis que era difícil de creer que una situación así se pudiera dar en los años 60. Pero así fue, de hecho Delibes conoció a muchos de estos personajes, pero por suerte la película nos abre una ventana a la esperanza, una esperanza que en buena medida se ha cumplido en la sociedad española.

Cuando os propusimos que nos dierais otros títulos aparecieron los siguientes: "A mandar, para eso estamos"; "La dignidad en la dependencia" o "Sumisión".
Recordamos y comparamos los rostros de Azarías, Paco el Bajo y los trabajadores del latifundio con los de los habitantes del pueblo de Bienvenido Mr. Marshall, castigados por el esfuerzo diario, las malas condiciones de vida y las inclemencias del tiempo.
Recordamos las diferencias de clase: por un lado los nobles y ricos latifundistas y por el otro el lumpen que recibe su salario casi como una limosna. En medio, la familia del administrador que pisa al de abajo y tiene que rendir pleitesía frente a los de arriba.
Algunos mencionasteis escenas sublimes, como la de Paco el Bajo husmeando como un perro, o a Azarías corriendo tras de la milana. Y por supuesto el grito desgarrador de la niña chica. Por cierto, a Mario Camus le costó mucho encontrar a la intérprete de este personaje, de hecho tuvo que rechazar la propuesta de algunos disminuidos físicos y psíquicos reales. Nunca estuvo de acuerdo con esta propuesta, para él el cine es ficción y siempre tienen que intervenir actores. A l final, la niña chica fue la sobrina de la peluquera del equipo quien apareció un día como por casualidad por el rodaje.

Para completar toda la información, os dejamos también la presentación de la película. Que la disfrutéis:




sábado, 9 de abril de 2011

Bienvenido Mr. Marshall

Luis García Berlanga apareció en nuestro ciclo con gran fuerza. Es curioso cómo una película del año 1952, en blanco y negro, con dosis de humor llenas de cultura popular española, puede causar la gran cantidad de comentarios que provocó el análisis y debate sobre Bienvenido Mr. Marshall.

Para algunos de vosotros, resultaba raro que hubiera pasado la censura, porque de alguna manera criticaba a los americanos. Para otros, lo más "censurable" era las críticas internas al propio régimen, la voluntad del régimen de mantener las cosas que no funcionan.
Hablamos también del porqué de la transformación del pueblo. Era una transfiguración. Recordamos lo que contamos en la presentación a propósito del deshielo y el intento de apertura del régimen. Algunos fuisteis más visionarios y lo analizasteis al hilo de los últimos acontecimientos en el mundo árabe.
Hablamos también de la utilización de estereotipos irónicos, del seguidismo del pueblo hacia lo que propone el alcalde, y la utilización de los sueños y las pesadillas como contrapunto. A propósito de los sueños, también hablamos de las diferencias entre los personajes y el reflejo de la situación de España.
Recordamos que algunas de las escenas que vimos habían sido censuradas, como la del Comité Antiamericano, por cierto de clara influencia expresionista alemana, muy próxima a películas como El gabite de doctor Caligari.
Las influencias del cine de Berlanga en esta película van del camino del cine ruso, con el sueño de la lluvia de tractores, recordando a las películas de Eisenstein y el plano Pudovkin (el plano contrapicado con los sombreros en primer plano y las figuras del alcalde y el representante en el balcón).
Por último, opinamos sobre los personajes, el hidalgo tan quijotesco y tan característico de ciertos valores de lo hispano, el empresario que trae la imagen de Andalucía, la racionalidad del cura, guardián del espíritu nacional, etc. En definitiva, una sesión que resultó de lo más fructífera.

Aquí os dejamos la presentación para que podáis recordar algunas de las cosas que analizamos:





Además, para que conozcáis al propio Berlanga y sus sabias opiniones, os dejamos también esta entrevista en la que hace un repaso a su vida como director:

Entrevista a Luis G. Berlanga