viernes, 11 de diciembre de 2015

LOS NIÑOS SALVAJES, de Patricia Ferreira

La película Los niños salvajes, de Patricia Ferreira, nos sirvió para reflexionar sobre las palabras que la autora utiliza para describir el contenido del filme: "Todos hemos sido adolescentes en un momento [...], pero de adultos, parece que seamos incapaces de entender qué pasa por la cabeza de esos chicos chillones y maleducados".

Los comentarios sobre la película fueron muy diferentes: a algunos les había gustado, mientras que una buena parte no había logrado entrar de lleno en la trama de la historia de  estos adolescentes que se ven enfrentados a un futuro incierto, a un sistema educativo que no logra dar cuenta de sus inquietudes, y a unos padres que, más allá de la diferencia generacional, no saben cómo conciliar el mundo de los adultos con el de los jóvenes.

La película nos permitió reflexionar sobre la educación en diferentes niveles: el papel de los padres, el papel de la escuela, del instituto de secundaria en este caso, y el papel de las relaciones de amistad en un proceso complejo como es el de la formación y el de la creación de una identidad en la adolescencia.

En general, nos pareció que la imagen que desprendían estos adolecentes era buena. Analizamos en detalle las características de los tres protagonistas: Alex, Gabi y Oky. Opinamos que la familia de Alex era la más normal y que en el instituto los profesores no se interesaban realmente por los problemas de los estudiantes. Se dijo que parecía como si los profesores no supieran superar esa barrera entre la persona y el estudiante. Todos salvamos a la orientadora, aunque con matices: para algunos era la que mostraba el camino para encontrar una solución, sin embargo era la que lo tenía más fácil, la que no tenía una relación cotidiana y rutinaria con los chicos. En esta línea, opinamos sobre el sistema educativo español, con sus múltiples cambios de rumbo y nos preguntamos por qué en España había tanto fracaso escolar.

Por último, nos gustó esa forma de narrar de Patricia Ferreira, esa forma de colocar la cámara y dejar que fluya entre los personajes. Sin embargo, el final nos pareció un poco desproporcionado, quizás inexplicable, pero, desgraciadamente, muy realista.

Para continuar pensando en el filme, os dejamos la presentación. Disfrutad de ella:

sábado, 21 de noviembre de 2015

15 AÑOS Y UN DÍA, de Gracia Querejeta

El pasado jueves entramos, como dice Maribel Verdú, en el universo Querejeta. Gracia Querejeta, a lo largo de su corta pero fructífera carrera cinematográfica, nos ha ido introduciendo en un mundo en el que predominan los temas familiares, las relaciones y las ausencias. En algunos filmes, como en Quince años y un día, o en Héctor ha enfocado a los adolescentes como el lugar de conflicto y desde el cual ha intentado vislumbrar o encontrar respuestas a eso que nos ocurre en familia.

En el debate, hubo adhesiones al filme, pero también distanciamientos. Algunos comentaron que no habían entrado en la película o, incluso, que se les había hecho larga. Si bien parece que todos compartíamos que el universo familiar estaba retratado de una manera bastante realista, no para todos estaba claro el realismo de ese final "feliz". Sin duda, sí que coincidimos en que refleja muy bien ese pensamiento sin matices de algunos adolescentes, ese blanco y negro sin límites.  Además, se destacó la gran interpretación de Maribel Verdú y de todos los actores de la película, que sacan adelante unos personajes definidos por la directora al milímetro en el guion y en los diálogos.

Hablamos sobre la madre y discutimos sobre si su fortaleza era real, y sobre si necesitaba pedir ayuda cuando era ella misma la que debía afrontar los problemas de su hijo. Durante el debate, reflexionamos sobre la figura de ese marido que nunca aparece y sobre el hecho luctuoso que ella quiere negar como si no hubiera pasado, pero que como un fantasma se le sigue apareciendo en las decisiones importantes de su vida. Recordamos ese maravilloso plano secuencia en el hospital, sin duda la escena más problemática del filme y que la directora, los técnicos y la actriz principal resuelven con maestría.

El papel del abuelo y su relación con su nieto y la inspectora Aledo también provocó diferentes opiniones. Aunque por un lado parece que es el único que tiene las ideas muy claras, por otro, se nos muestra carente de empatía emocional para resolver las nuevas situaciones que le ofrece la vida.

Película de contrastes que inauguró el universo femenino de nuestro ciclo y que nos dejó expectantes ante las próximas entregas. Aquí os dejamos la presentación para que podáis profundizar un poco más en la película:


viernes, 6 de noviembre de 2015

DIAMANTES NEGROS, de Miguel Alcantud

En un mundo en el que parece que el dinero es la única moral, el universo del fútbol se ha convertido en el gran maná para miles de jóvenes de todo el mundo. Lo importante es llegar a occidente para jugar en uno de los equipos de las grandes ligas. Diamantes negros, la película de Miguel Alcantud, nos mostró una realidad muy diferente: los muchachos de Mali, captados por agentes sin escrúpulos, llegan a Europa y se encuentran un mundo hostil. No todos pueden ser Messi o Cristiano Ronaldo e, incluso, puede llegar a sufrir verdaderas dificultades en ese paraíso prometido. O algo peor, tener que volver a su país más que como un héroe como un villano que ha traicionado las expectativas y esperanzas de todos.

Durante el debate pudimos trabajar en profundidad en las relaciones de la película con conflictos que nos acucian y que están presentes en nuestra cotidianidad, como es el problema de la inmigración. También descubrimos a algunos de los personajes reales en los que está basada la historia y, para concluir, hablamos sobre una película que utiliza el fútbol y una serie de actores improvisados para hacernos reflexionar sobre el mundo que estamos fabricando. De nuevo, una película muy contemporánea.





Aquí está la presentación de la película:

viernes, 23 de octubre de 2015

STOCKHOLM, de Rodrigo Sorogoyen

La película de Rodrigo Sorogoyern resultó inquietante y seductora a la vez. Ese juego de situaciones, con el cambio que se produce entre lo que ocurre por la noche y lo que sucede a la mañana siguiente, nos provocó una serie de reflexiones en torno a esta pareja. Su relación, aparentemente banal, hace surgir un trasfondo y una historia subyacente a los personajes que nos obliga a seguir interrogándonos por ellos al final de la película.

Durante el debate discutimos sobre el aspecto estético de la película, el juego de luces y sombras. Destacamos el gran papel de Javier Perira y Aura Garrido, dos actores jóvenes con una carrera prometedora. Los diálogos no nos dejan diferentes y ese juego entre verdad y mentira, que nos recordaba al mejor Haneke, nos llevan a una película más profunda de lo que aparentemente enseña.

Hay algunas escenas destacables, como los diálogos en la fiesta -bastante anticipadores de la trama- o el desnudo de él en la calle, pero sin embargo, todos nos quedamos impactados con esa escena final en la azotea que nos deja desamparados y sin respuesta. Sin duda, una película muy contemporánea.

Os dejamos aquí la presentación para que sigáis investigando sobre el universo Sorogoyen:


jueves, 15 de octubre de 2015

TORREMOLINOS 73, de Pablo Berger


El pasado jueves hicimos un viaje a Torremolinos, pero lejos de ver una ciudad soleada a todos nos pareció gris, triste, fría, solitaria, desolada… claro que el viaje a Torremolinos se realiza en el mes de febrero y a todos estuvimos de acuerdo en que la elección de Pablo Berger fue intencionada y que se trataba de reflejar la desolación interior de los protagonistas (especialmente Carmen, la mujer) y la frialdad y grisura de un país, España, en los años finales de la dictadura.

Recordamos que alguien dijo que esta película no hablaba de los años 70, pero que no habría podido situarse en otra década (bueno quizás el final de los 60) y también estuvimos de acuerdo que esta película no habla de Torremolinos, pero que tampoco se podría haber situado en otra ciudad española (bueno quizás Benidorm) y que el mérito de hablar y no hablar de los años 70 y situar Torremolinos en el centro de la película y en su periferia era de Pablo Berger.

Otro de las cuestiones que nos preguntarnos fue qué era más importante para los protagonistas si el arte o la vida y hubo unanimidad en afirmar que para Alfredo era el arte y para Carmen la vida, pero que ambos aceptan la infidelidad que conlleva el poder cumplir los sueños. No estuvimos muy de acuerdo en si podíamos considerar que Carmen comete adulterio o si "engaña" a Alfredo.

Dedicamos también un tiempo a hablar de cuánto está presente en la película la sociedad de la época y estuvimos de acuerdo en que, sin subrayarlo, Pablo Berger introduce de una manera “latente” esa sociedad y su moral, de la cual se hace una soterrada crítica. Y de alguna manera Alfredo y Carmen representan los españoles de aquel momento y sus ansias por salir de esa España fría, gris y desolada de la que hablábamos al principio.

En cualquier caso en una cosa sí hubo acuerdo, en que no pudo ser muy duro ni difícil para Carmen rodar la escena erótica con Mad Mikkelsen ;-)

Para que podáis reflexionar o profundizar un poco más en Torremolinos 73, el landismo, Pablo Berger, Javier Cámara o Candela Peña aquí os dejamos la presentación de la película.

¡Hasta el próximo curso!
 
 
 

LA VIDA ES CINE. Programa del curso Octubre-Diciembre 2015


 
 
Aquí tenéis el programa con las películas que vamos a ver y comentar este curso: una mirada al cine español actual.
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El curso se dividirá en dos bloques, en el primero (Contemporáneos) se verán cinco películas recientes que abordan temáticas diversas y en el segundo bloque (Espacio femenino) se presentan cuatro películas realizadas por directoras, en un constante esfuerzo por dar una visibilidad a su posición diferenciada dentro de las distintas esferas de producción del cine español.
Torremolinos 73
Stockholm
Gente en sitios
Diamantes negros
La herida
 
15 años y un día
Las maestras de la república
Los niños salvajes
La plaga